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lunes, 31 de agosto de 2015

HUMEDADES III: POR DEFECTOS EN LA IMPERMEABILIZACIÓN


CAUSAS NO RELACIONADAS CON EL MANTENIMIENTO DOMÉSTICO.

Cómo exponerlo de manera sencilla. Sólo por este título ya intuimos que estamos hablando de intervenciones en las que habrá que mover algo más de obra.  Y es que los asuntos de humedades no siempre son tan fáciles ni de detectar, ni de solucionar. Incluso hay alguna empresa totalmente especializada que se dedica sólo a ello. 

De nuevo, para enfocar este blog hacia dummies, nos vamos a centrar en las ideas:

Ya hemos aprendido, en publicaciones anteriores, que cuando encontremos una humedad en nuestra vivienda es importante para nuestro entorno eliminarla cuanto antes y evitar la formación de moho.
  • También hemos visto que debemos incorporar en nuestra rutina doméstica algunos actos de mantenimiento, desde ventilar, hasta mantener limpias nuestras terrazas.
  • Esta serie de artículos tiene como objetivo el que sepamos reconocer qué es lo que puede estar provocando una humedad y cuál puede ser el alcance de la solución, si está en nuestras manos, si necesitaremos ayuda de algún profesional de la construcción, o si debemos buscar una buena empresa especializada.

Siguiendo este planteamiento, llegamos a humedades que pueden venir provocadas por defectos en la construcción, o por el empleo de técnicas anteriores al Código Técnico (en el caso de edificaciones construidas con anterioridad a 2007).  Veamos las causas más habituales:
  • Humedades por defectos en la impermeabilización.
  • Humedades por capilaridad.


HUMEDADES POR DEFECTOS EN LA IMPERMEABILIZACIÓN.

Todas aquellas superficies horizontales, o con cierta pendiente, en contacto con el exterior (cubiertas, azoteas, terrazas, balcones o patios) son susceptibles de producir filtraciones en la planta inferior.

Todos los edificios construidos a partir de 2007 tienen la obligatoriedad, marcada por el Código Técnico de Edificación, de instalar no sólo una impermeabilización en dichas superficies, sino que ésta cumpla con unas especificaciones técnicas determinadas.


DESCRIPCIÓN:

¿Cómo es esta impermeabilización?  Veamos un ejemplo sencillo que nos permita entender de qué estamos hablando.  La imagen siguiente es un detalle constructivo de Danosa, una de las empresas fabricantes de láminas de impermeabilización.  Este detalle refleja la vista frontal de un corte que le hacemos a una determinada cubierta plana (como podría ser el suelo de nuestra terraza).



Empezando por abajo, nos encontraríamos con los siguientes elementos:

  • -       FORJADO: Las capas 1 y 2 se corresponden a la estructura, forjado y capa de hormigón con acabado liso.
  • -    IMPERMEABILIZACIÓN: Entre una y otra se sitúa la impermeabilización: 3- imprimación asfáltica, 5- primera lámina impermeabilizante, 6- segunda lámina impermeabilizante, igual a la anterior, pero colocada de forma de que no coincidan las juntas, 14- lámina de protección, para evitar el deterioro de las láminas impermeabilizantes.
  • -       AISLAMIENTO TÉRMICO: Se trata de la capa 15. La 16 es otra lámina de protección, antipunzonamiento (con resistencia al paso de elementos punzantes (como el ejemplo del tornillo que vimos en el artículo anterior, para sujetar una sombrilla)) de mayor calidad que la anterior puesto que protege tanto a esta lámina como a las de más abajo.
  • -       PAVIMENTO: La capa 17 es la de hormigón que sirve de base a las losetas.

  
Con esta idea ya podemos manejar los conceptos básicos de cómo debería estar construida una cubierta de una vivienda.  ¿Por qué entonces ocurren a veces filtraciones?  Obviamente, o porque son construcciones más antiguas de 2007, o porque se han producidos fallos en la ejecución, o en la calidad de los materiales, que no han sido controlados.



ERRORES MÁS FRECUENTES.

Los vamos a encontrar en los solapes de las paredes, en las juntas de dilatación y en los encuentros con, por ejemplo, los desagües.  Pensad que el agua que cae sobre una superficie impermeable siempre buscará la mínima fisura para evacuar.  Nosotros las conduciremos mediante las pendientes adecuadas a los sumideros, pero en el momento en que aparezca un mínimo fallo, el agua se va a colar por ese punto.  De ahí la importancia del sistema constructivo empleado, de que este tipo de obra sea realizado por buenos profesionales y de que la dirección de obra haga un control exhaustivo en las fases clave de una construcción.


Las siguientes imágenes se corresponden a detalles orientativos publicados por Danosa sobre este tipo de soluciones.
  • BORDES DE CUBIERTA.  En los bordes del pavimento con los muros, la impermeabilización debe continuar y prolongarse un tramo, en vertical, por la pared del muro.  Quizás sea éste uno de los fallos que más se repite en edificaciones
  • ENCUENTROS CON DESAGÜES.  En este caso, lo que se coloca es una capa de refuerzo alrededor de estos elementos.
  • JUNTAS DE DILATACIÓN. Se trata de ranuras que se practican en el pavimento para absorber las dilataciones propias de los materiales en las épocas estivales. (Cada 10 metros aproximadamente y en las proximidades a los pilares.  En los parking es donde más fácil podéis observarlas).  En este caso las láminas impermeabilizantes, también se cortan, pero formando los solapes adecuados para evitar cualquier tipo de filtración.  En la imagen que se acompaña se ve bastante claro.



OTROS CASOS:


También la falta de impermeabilización se puede dar en el interior de los edificios.  

Precisamente en el gimnasio al que acudo habitualmente apareció, a lo largo de dos de las paredes del pasillo principal, en la planta primera, sendas humedades en forma de zócalo.  La primera impresión era desconcertante, pero la curiosidad me puede, y estuve revisando cuál podía ser el origen.  Justo al otro lado de estas paredes están los vestuarios y una parte de las mismas están ocupadas por las duchas.   En teoría el azulejo de las paredes ya es impermeable por sí mismo, pero lo que en una vivienda puede ser suficiente, no en un lugar público de uso intensivo.  Además estas duchas están construidas de obra (no con plato prefabricado) y me hace pensar que la impermeabilización sí la hubo, pero sólo en la base, posiblemente no se prolongó por las paredes.  El resto ya lo conocemos: una pequeña fisura y el agua se filtra por ese punto.  ¿Y cómo llegó a “trepar” y extenderse por el muro?  Por un fenómeno denominado “capilaridad”, una microcirculación de agua que explicaremos en el siguiente apartado.



SOLUCIONES:

Y llegamos a nuestro apartado favorito: la solución.  Recordemos que, como en el resto de los casos descritos en los anteriores artículos, la causa de todo es una mancha de humedad en pared o techo.  Lo primero que debemos hacer es buscar el origen.  Suponemos ahora que tras analizar la localización de la mancha y su forma, concluimos que viene derivada de la falta o insuficiencia de la impermeabilización.  ¿Cómo seguimos?

-       Inicialmente actuaremos sobre la causa.  También hay que ser prácticos, y no vamos a construir una impermeabilización completa donde no la hay, siempre que no sea necesario.  Si la fuga está localizada en un punto, repararemos ese punto.  Y no nos va a quedar más remedio que entrar en obra y acudir a profesionales, y siempre recordad que en nuestras manos está elegir a los de mejor reputación. 

o    La actuación más aconsejable consiste en levantar el pavimento de la cubierta o terraza, extender una capa de impermeabilización (y mejor si protegemos las láminas con geotextil (la “antipunzonamiento” que veíamos en el primer detalle) y volver a repavimentar. 
o    Con suerte tendremos guardado un resto de pavimento igual al que hemos quitado y, en caso contrario, habrá que elegir entre parchear la zona, o sustituir toda la baldosa.  Eso ya depende de las circunstancias particulares y de la intensidad de los daños estéticos.

-       Una vez reparado el exterior, se procederá a limpiar la pared afectada por la mancha y, en su caso, con un par de capas de pintura, quedará resuelto. 


Repito, esta sería la actuación más aconsejable, es la de mayores garantías a corto y largo plazo, aunque también es la que más rechazo provoca entre los particulares, tanto por precio, como por molestias.  Y es que hay otra alternativa mucho más aceptada... tanto, que se llega a abusar de ella para todo: el clorocaucho. 

Se trata de una pintura impermeabilizante útil para casos muy puntuales, que casi aconsejaría como remedio provisional mientras se planifica la solución anterior.  O, en todo caso, para lugares de muy difícil acceso.  Sus principales problema son que a largo plazo pierde efectividad (por el deterioro que le produce la radiación solar) y que el sellado no es elástico, es decir, que  en una junta funciona mientras que no se produzca ningún movimiento diferencial (por dilatación o asentamiento del terreno).



En definitiva, tenemos claro que hay solución, que hay que actuar sobre la fuente y que más vale esperar un poco y consultar a varios profesionales hasta encontrar el que más garantías nos ofrezca.  Y no tener reparo en actuar, procurar que nuestro hogar esté cuidado y resulte lo más confortable posible.


En el próximo artículo concluiremos esta “saga” de las humedades, describiremos qué son las capilaridades y también algún caso particular. Habremos conseguido que, pasando unos ratos entretenidos, nos hayamos concienciado de la importancia del mantenimiento de nuestra vivienda y de las posibilidades que se encuentran en nuestras manos para llevarlo a cabo. En definitiva, definir el camino para que nuestro entorno sea lo más confortable posible.








jueves, 30 de julio de 2015

HUMEDADES II: OTROS FACTORES “DOMÉSTICOS” AJENOS A LA VENTILACIÓN


En el artículo anterior, en relación a las humedades provocadas por la falta de ventilación, acabamos haciendo una pequeña reflexión relacionada con el cuidado de nuestra vivienda y de cómo con sencillos gestos podemos mantenerla e ir corrigiendo los desperfectos.

En este sentido, en el relativo a lo que depende de nosotros mismos, podemos hablar de otro problema de muy fácil solución, se trata de las humedades por filtraciones en las juntas de la bañera o algún otro sanitario.  No es que sea muy habitual, pero puede aparecer en viviendas de reciente adquisición, al menos donde más me lo he encontrado ha sido en el mantenimiento de postventa de promociones.  Vamos con ello.
  

HUMEDADES POR FILTRACIONES DE BAÑOS Y COCINA


La manifestación típica es la de una mancha más o menos sutil, de un tono más subido que la pintura, al otro lado de la pared de un baño, a media altura. (Quizás la que se ve en la siguiente foto sea un poco exagerada, pero si no, sería más difícil de apreciar en la pantalla).

El origen va a ser fácil de encontrar.  Si nos pasa en casa, comprobaremos primero el estado del cordón de silicona que debe bordear sanitarios y muebles.  Pueden pasar dos cosas:

·         Que esté en perfecto estado. Llamaremos entonces a un fontanero. Posiblemente haya una fuga en alguna conducción.  Quedará en manos del profesional su detección y reparación. Y una vez seca la mancha se procederá a su saneado y repintado.

·         Que el cordón de silicona sea muy delgado, con alguna posible discontinuidad, e incluso que no exista.   Obviamente ya tenemos la solución. Rascaremos el resto de cordón con una espátula angular, limpiaremos si hay restos de moho (con lejía o producto específico “antimoho” (el de la marca HG es muy efectivo)) y dispondremos una nueva tira de silicona dispuesta correctamente.


HUMEDADES POR FILTRACIONES EN ELEMENTOS PUNTUALES DE TERRAZAS O AZOTEAS

Esto va dirigido a los propietarios de pisos con terrazas: deben recordar que es inevitable que realicen pequeños cuidados en sus terrazas, son los responsables de su mantenimiento, y para evitar, entre otras cosas, daños en los techos de las viviendas de abajo.


En este caso, el problema siempre surge en la planta inferior, bien sea del mismo propietario o una vivienda distinta.  En el techo aparecerá una mancha sobre la pintura similar a la de la fotografía anterior y que conviene subsanar cuanto antes para que no se enmohezca. Y la solución, deberá tener lugar en la propia terraza de la planta superior.

El origen puede ser de tipo constructivo, por una mala colocación de la lámina impermeable (de la que hablaremos en otro apartado), pero antes habrá que descartar otras causas puntuales.  Describamos algunas de ellas:
 
·         Obturación del sumidero.  Una causa típica de atasco suele venir de las hojas caídas de las plantas que se suelen tener en las terrazas.  Si no se van recogiendo, cuando llueve son arrastradas por el agua y son capaces de taponar hasta incluso la tubería.  El agua busca entonces los puntos de filtración más débiles y acaba pasando a la vivienda de abajo.


·         Obturación del vierteaguas. (La foto está prestada del blog de Enrique Alario).  También debe mantenerse limpio y libre de obstáculos.  En uno de los trabajos de mantenimiento que os contaba al principio, hubo directamente que sustituir el vierteaguas, se había llenado de pelos de las mascotas del dueño.  Parece exagerado, pero pensad que una lluvia fuerte tras otra, un mes tras otro, va arrastrando, además tierrilla y al final se forma algo compacto que no hay manera de quitar.



·         Punzonamiento de la impermeabilización. Recuerdo un caso concreto en el que un propietario claveteó el pie de una sombrilla en su terraza.  Estoy de acuerdo en que un mal mayor hubiera sido que se le volara esta pieza, y que actuó por desconocimiento, pero en ningún caso queda ni justificado, ni eximido de responsabilidad.  Lo que pasó fue que taladró, además del pavimento, la lámina impermeable que va por debajo del mismo, y llegó un día en que llovió.  A partir de aquí, filtraciones y daños en el techo de abajo, igual que en los demás casos.



En todos los casos, conviene puntualizar una cosa, aunque el daño se manifieste inicialmente en la planta de abajo, y que sea “cosa de pintura” su reparación, en la propia azotea la actuación puede complicarse y derivar tanto en una obra, como en un presupuesto, de más envergadura de la que pensamos.

Además de demoler un tramo de suelo, sustituir el tramo de tubería taponado (si lo hubiera), restituir la lámina de impermeabilización, y del repavimentado, nos podemos encontrar con un problema añadido: que no encontremos en el mercado un pavimento igual al del resto de la terraza.  Y si la avería ha venido causada por una falta de mantenimiento, nuestro seguro puede incluso determinar el no asumir la sustitución completa del suelo de la terraza, quedando a elección del propietario si asume el coste de cambiar todo el pavimento, o si consigue que la zona parcheada quede disimulada por el mobiliario o por un acabado muy parecido.

                                                  ________ oOo ________

En definitiva, finalizando, volvemos a la misma idea: cuidar lo que tenemos.  Disfrutar una terraza está lleno de momentos y un pequeño mantenimiento forma parte de ellos, revirtiendo directamente en nuestro bienestar.

En la próxima publicación continuaremos con esta serie de artículos destinados a la aparición de las humedades en las viviendas, con el fin de adquirir una visión más global de esta temática y hacer que sepamos, al menos, por dónde empezar si un día nos encontramos en alguno de estos casos.  Y, sobre todo, y como buenos optimistas, con el fin de adquirir la confianza para saber que en la mayoría de los casos hay solución.

domingo, 28 de junio de 2015

HUMEDADES I: CONSECUENCIAS DE LA INADECUADA VENTILACIÓN EN LA VIVIENDA.

Me he encontrado en Fotocasa con un post en el que se justifica el porqué de la necesidad de una buena ventilación en la vivienda.  Y algo que, en mi opinión, debería ser un hábito como el de la ducha diaria, resulta que no todo el mundo le da la importancia que se merece.   Si no lo habéis leído, os pongo el enlace y aprovecho para recomendároslo:

En definitiva, viene a contarnos que una inadecuada ventilación puede tener consecuencias para el organismo, como dolores de cabeza, y nos describe la manera correcta de mantener aireada nuestra vivienda.  Insisto, imprescindible.

Y llegados a este punto, y más en la línea de este blog, me resulta interesante apoyarme en esta idea y hablaros también de otras consecuencias de una mala ventilación, esta vez en los elementos constructivos: las humedades (que al final, deriva en superficies enmohecidas y que también afectan a la salud, pudiendo provocar alergias o asma).


HUMEDADES POR CONDENSACIÓN

Y las humedades por excelencia derivadas de una mala ventilación son las causadas por condensación.  Sobre todo en las zonas climáticas más frías, donde se llega a producir una diferencia de temperatura en invierno, entre el interior y el exterior de la vivienda, bastante acusada. 

·        En este caso, si nos encontramos con una superficie que se mantiene fría por un mal aislamiento (uno de los ejemplos más ilustrativos sería el de un cristal sencillo de una ventana), parte del vapor de agua del ambiente se puede condensar en estado líquido (debido a que se alcanza un gradiente de temperatura en dicha superficie y una presión de vapor tales que se provoca el punto de rocío, y por tanto, la condensación).  En este ejemplo, lo que veremos será una ventana con toda la superficie cubierta por microgotas de agua, totalmente mojada.  En el caso del ejemplo, todos sabemos que ventilando un poco, o poniendo los extractores de la cocina o del baño, este efecto acaba desapareciendo.


 ¿Qué pasa cuando este efecto no es tan evidente y se produce sobre una pared normal de una vivienda? (De las de pladur o de las de ladrillo pintadas).
·         Pues, en el caso de que la humedad permanezca durante un largo período de tiempo, nos podemos llegar a encontrar machas oscuras producidas por moho, incluso por hongos, y en consecuencia, encontrarnos en un ambiente insalubre, sobre el que debemos poner remedio para evitar cualquier efecto no deseable sobre la salud.

·         Normalmente, cuando este efecto es derivado de la condensación, las manchas las encontraremos en la pared de debajo de las ventanas, o bien en las esquinas


¿Existe solución?

·         Por una parte, es importante retirar el moho.  Para ello, uno de los remedios más efectivos es fregar la superficie, insistentemente,  con un cepillo duro mojado en una solución de una parte de lejía con tres de agua (el cloro es uno de los mejores desinfectantes). (*)
(*) Sin olvidar, como mínimo, el uso de guantes y protección de la ropa.

·         Por otra, atacar a la causa que provoca la humedad, que no siempre es fácil. Habrá que ser persistente hasta dar con la mejor solución.

 1) Empezaremos cambiando nuestros hábitos de ventilación:
- aireando diariamente la vivienda, aunque sea durante 10 o 15 minutos y tengamos la calefacción puesta.
- ventilando de forma puntual baños y cocina (ver incluso la posibilidad de instalar un shunt mecánico), y mejor además si, durante la ducha, o la cocción, o el uso de la secadora, mantenemos la puerta de estas estancias cerradas, para evitar que la humedad se propague hacia el resto de la vivienda (ojo, siempre y cuando tengan su propia ventana).
- por supuesto, no tendiendo ropa mojada en el interior de la vivienda. Y si no queda más remedio, eligiendo las estancias más soleadas (evitar hacerlo en una habitación orientada a norte, donde los muros no van a recibir la luz del sol en todo el día).
- ajustando humidificadores, en caso de que su uso sea necesario.

2) En el caso de que estas medidas no sean suficientes, existen también deshumidificadores, o bien purificadores del ambiente.  Para su elección hay que tener en cuenta que lo ideal, para una situación de confort, es que una habitación mantenga entre un 40 y un 60% de humedad.  En el mercado hay una gran gama de productos y, dependiendo de las circunstancias, un especialista puede ayudar a elegir el más adecuado a cada caso (los hay hasta para el interior de los armarios).


·         Y por último, habrá que proceder a una reparación estética de la zona afectada. 
- Una de las intervenciones más complicadas se dará en aquellos casos en los que la humedad haya penetrado en el yeso de la pared, en cuyo caso no quedará más remedio que retirarlo y reponerlo (y asumir reparaciones complementarias como retirada y reposición de puntos de luz, por ejemplo, sobre todo si lo que nos toca es sustituir una placa de Pladur).
- Lo más habitual es que sea suficiente con un repintado de la superficie, previa la aplicación de una capa de imprimación antimoho, o bien utilizando una pintura con aditivos incorporados.




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En el próximo artículo nos extenderemos sobre otros factores causantes de la humedad, ya que conocer su origen es fundamental para encontrar la solución que la pueda erradicar.

Sería bueno hacer aquí un alto y una pequeña reflexión:
Nuestra vivienda es nuestro refugio, y bien cuidada potencia nuestra salud, felicidad y prosperidad.  Incluso con pocos recursos podemos hacerle un mantenimiento para que no envejezca y nos sintamos realmente a gusto en nuestro hogar.   Pero si aun siguiendo estos consejos de prevención, os encontráis con este tipo de humedades, no os conforméis, no pensad que al final son obras y a tener pereza de antemano.  Buscad varias opciones y escoged al profesional especializado que os dé más confianza.  Identificado el origen y planteados los remedios más adecuados, cuando se trate sólo de limpieza y pintura, hasta lo podréis hacer vosotros mismos.  Sobre todo, animaos a buscar alternativas y a siempre apostar por encontrar una solución.