sábado, 27 de febrero de 2016

UNA PROPUESTA PARA REVITALIZAR ÁREAS COMERCIALES: “SHOP IN SHOP” SERVICIOS. PARTE I: Un nuevo estilo de salir de compras

En Ingeniería para Optimistas os invitamos en esta nueva serie, de dos artículos, a una reflexión sobre nuestro entorno urbano y sobre cómo se nos ocurre mejorar nuestra interacción de cada día con la ciudad donde vivimos. 

Y como nos gusta ser prácticos, vamos a tomar como hilo conductor una temática que cada día nos afecta a todos: el salir de compras y las oportunidades que encontramos en las áreas comerciales.
·         Nuestro punto de partida, para ponernos en situación, es el de las gestiones cotidianas de poca duración, y que a veces percibimos casi como obligaciones (peluquería, tintorería, zapatero…).
·         Y la idea que perseguimos es la de hacer de nuestro barrio un espacio amigable que nos invite a pasear por él y nos facilite, tanto las gestiones anteriores, como la de las compras que realizamos por placer (como comprar una maleta para un viaje, o un nuevo par de zapatos que nos ha enamorado al verlos en el escaparte).


¿QUÉ ES EL SHOP IN SHOP?

            Básicamente, es un espacio de venta, de un producto específico, dentro de un comercio ajeno, que carece de dicho producto, y que en la mayoría de los casos queda delimitado únicamente por mostradores o alguna estantería.

El mejor ejemplo lo podemos visualizar si pensamos en grandes cadenas como El Corte Inglés.  Sobre todo en la planta baja, donde podemos encontrar grandes firmas de joyería o perfumería, como Tous, Swaroski, Dior,… ocupando un pequeño espacio  (también llamado corner) integrado en el centro comercial, pero a la vez con gran parte de su gestión independiente.

Se trata de una relación en la que ambas partes de benefician: El Centro Comercial alquila metros cuadrados y ofrece el servicio de otras marcas específicas, y la firma que lo ocupa se beneficia de la propia atracción de clientes del anterior, complementándose la “buena imagen” de uno con el del otro.

            Veamos algunas CLAVES para su puesta en práctica cuando la instalación del pequeño negocio no se realiza en un centro comercial, sino dentro de otro local particular, que normalmente se dedica a una actividad distinta:

ARRENDATARIO:
-         Requisitos y obligaciones:
o    Disponer dentro su local de una superficie, y ubicación de la misma, adecuadas para el nuevo negocio que se va a introducir.  Lo más frecuente es entre 5 y 20 m2.
o    Disponer de alguna toma de electricidad para que el inquilino la pueda adaptar a sus necesidades (caja registradora, TPV, …).
o    Permitir la publicidad en la fachada del nuevo inquilino, compartiendo rótulo, o añadiendo un cartel del nuevo servicio en el escaparate.
o    Deberá modificar la licencia de apertura, siempre que no haya previsto desde un inicio esta posibilidad.
-         Ventajas:
o    Entrada de público a su local a través de los clientes del pequeño negocio.
o    Percepción de renta fija mensual (entre otros, por ocupación de espacio, por uso de instalaciones como el baño, por el servicio general de limpieza, por el mantenimiento de las zonas comunes).
o    Mayor presencia de dependientes, aunque cada uno tenga exclusividad sobre su área, aumenta la vigilancia y surge la posibilidad de pequeñas colaboraciones en caso de breves ausencias.


ARRENDADOR:
-         Requisitos y obligaciones:
o    Ajustarse al horario del local principal.
o    Disponer de mobiliario propio, compatible con las condiciones de la tienda principal.
o    Disponer de personal propio, tanto de venta, como en lo relativo a mantenimiento específico (para reparaciones de las cerraduras de cajones o expositores, de sustitución de luminarias que pudiera haber en el mostrador, o similar).
-         Ventajas:
o    Se beneficia de la afluencia de gente del local principal.
o    Se ahorra el acondicionamiento de un local exclusivo para su uso y, previsiblemente, un alquiler mucho mayor.  También la cuantía de su seguro de responsabilidad civil disminuye, al no cubrir el continente.
o    Se despreocupa de limpieza (excepto la específica de su mobiliario) y de los mantenimientos propios del local (por ejemplo de alumbrado, del cuarto de aseo, del mecanismo de la puerta de acceso, del aire acondicionado…).



¿Y SI CAMBIAMOS EL CONCEPTO DE VENTA POR EL DE SERVICIO A LAS PERSONAS? ¿QUÉ SERVICIOS SE OS OCURRE DEMANDAR?

-         Relacionados con los niños:
o    Sala de lactancia.
o    Ludoteca.
o    Punto de encuentro familiar.

-         Relacionados con la agilidad de las gestiones cotidianas:
o    Punto de recogida de correo y paquetería.
o    Consigna de compras
o    Gestión integrada de servicios básicos domésticos.

 Y más enfocados a facilitar comodidades a los consumidores:
    • Espacio gratuito para dejar mascotas.
    • Área Wi-fi
Veamos un poco cada uno de ellos:
    •           SALA DE LACTANCIA. Unos 15 m2 se necesitarían para dos usuarias.  En este caso sí conviene que el espacio cuente con mayor privacidad, no por la naturalidad que se le quiera dar a la propia lactancia, sino porque a la vez, esta zona se puede usar como cambiador, calienta biberones y lugar de espera para algún otro hermano pequeño.  Lo ideal sería que contara con sillones cómodos, microondas, lavamanos, depósito de pañales, alguna silla auxiliar para acompañante, mesitas auxiliares y espacio para el carrito.  Casi todos los centros comerciales disponen ya de este servicio.
 
    •      LUDOTECA.  Es un espacio destinado al entretenimiento de los niños. Se pagan por horas y normalmente atienden cita previa.  El niño queda atendido por los propios trabajadores.  Es muy común verlo integrado en gimnasios, donde el servicio se ofrece exclusivamente a sus socios.
 
    •          PUNTO DE ENCUENTRO FAMILIAR.  A diferencia de la ludoteca, los propios padres o adultos deben estar presentes para atender a los niños.  Cada vez se extiende más como parte integrada de un restaurante.



Imagen izquierda: Sala de lactancia en la sala de exposiciones La Cigarrera del Ayuntamiento de Cádiz.
Imagen centro: Ludoteca en el gimansio Forus de Coslada (Madrid).
Imagen derecha: Restaurante con zona infantil en A Coruña (Fan Square).

    •        PUNTO DE RECOGIDA DE CORREO Y PAQUETERÍA.  Con el auge de las compras por internet, nos encontramos también con la imposibilidad de estar en casa cuando recibimos los paquetes.  A veces podemos dar la dirección del trabajo, pero no siempre puede resultar cómodo o factible.  La opción alternativa es dar la dirección de un punto de recogida.  Algunos kioscos dan desde hace años este servicio, pero se puede integrar también dentro de tiendas 24 h o de venta de prensa, por ejemplo.
 
    •          CONSIGNA DE COMPRAS.  Aunque se parece un poco al punto anterior, estaría pensado para el depósito provisional de las compras que vamos haciendo, para evitar ir cargados de bultos mientras vamos a comer o entramos en la peluquería.  En un centro comercial es tan simple como bajar al parking y dejar los bultos en el coche, pero si salimos por casco urbano, ya no resulta tan cómodo ir con todas las compras.
 
    •      GESTIÓN INTEGRADA DE SERVICIOS BÁSICOS DOMÉSTICOS.  En este caso se trata de facilitar la gestión de actividades cotidianas para dedicarles el menor tiempo posible.  La idea es en un único punto poder entregar y recoger: los zapatos para el zapatero, la corbata manchada para la tintorería, el reloj para el cambio de pila, … Incluso poder depositar algunos residuos como pilas, bombillas y ropa usada.  Estaríamos hablando de un punto de tramitación, que derivaría cada cosa a su profesional (podría haber una red de colaboradores asignados, por ejemplo, por semanas) y en todo momento tendríamos información de quién es el profesional responsable de cada reparación.

    • ESPACIO GRATUITO PARA DEJAR MASCOTAS.  Estaríamos hablando de unos boxes modulares donde custodiar, por ejemplo, a nuestro perro el rato que queremos aprovechar para entrar a tiendas.  Podría tener lugar en un centro veterinario, o de venta de productos para mascotas, o incluso, en una zona habilitada de un parking.  En el extranjero están más habituados a este tipo de servicios. En España lo podemos encontrar en centros comerciales de lujo, como Las Rozas Village (Madrid) o La Roca Village (Barcelona).  Requiere de una serie de permisos administrativos especiales (equivalentes a un centro zoológico) y de garantías sanitarias, de seguridad y de control (incluida la perfecta identificación del animal mediante lector de microchip).  A pesar de ello, es sin duda un elemento diferenciador de atracción de consumidores al espacio comercial que pretendemos impulsar.



 
¿PODRÍAN ESTOS SERVICIOS REVITALIZAR ÁREAS COMERCIALES URBANAS?

Al escribir este artículo he tenido presente un caso concreto, el del comercio local de Torrevieja.  Todos sabéis que, junto con Orihuela Costa, es una zona de gran afluencia turística.  Sin embargo, factores como el déficit de plazas de aparcamiento en temporada alta o la presencia de grandes centros comerciales próximos, abiertos y muy atractivos, hacen que las quejas de la mayoría de los comerciantes por la bajada de la clientela sean continuas.

            El objetivo sería, en ningún caso, competir con los Centros Comerciales, sino el de dar una alternativa de calidad a quien vive en la ciudad y le apetece descansar del coche, dar un paseo al aire libre, descansar en un parque, y a la vez hacer tal vez unas compras, o tal vez ir a la peluquería pudiendo dejar al niño, hacer varias cosas sin tener que ir cargado de bultos o de realizar cuatro gestiones sin tener que hacer grandes recorridos.  En definitiva, de disfrutar del máximo tiempo libre posible.
  
            En el siguiente artículo vamos a empezar dando unas pautas para que el concepto de SHOP IN SHOP SERVICIOS sea generador de impacto positivo en las zonas donde sea potencialmente implantable.  Hablaremos de rentabilidad.  Y finalmente presentaremos las trazas de un plan de viabilidad que hagan factible esta idea y su objetivo final: la revitalización de áreas comerciales.