martes, 27 de octubre de 2015

CÓMO INTERPRETAR LA CEE DE UNA VIVIENDA (I): OBTENER UNA CALIFICACIÓN REALISTA.

BONIFICACIONES EN EL IBI POR LA CLASIFICACIÓN ENERGÉTICA DE UNA VIVIENDA

Según el diario Expansión, en su artículo del 28 de septiembre, el Ministerio de Hacienda permitirá a los ayuntamientos rebajar hasta un 20% el IBI para los edificios que sean más eficientes en términos energéticos. 

¿Qué significa esto? Viene a decir que según la letra que aparezca en la etiqueta energética de tu vivienda (y en espera que se desarrolle la correspondiente ordenanza municipal), el descuento será progresivamente mayor desde la menos eficiente, la “G” (que parece que junto con la “F” se queda fuera de la bonificación), hasta la “A”, que es la más eficiente (y que podrá disfrutar de ese 20%).

-       Pues resulta que yo no dispongo de certificado porque no voy a vender mi piso. ¿Me van a obligar a encargar uno? ¿Me conviene adelantarme a ello?
-       Pues acabo de comprar un piso de segunda mano y lo que me entregan es un certificado y un registro. ¿Tengo que reclamar la etiqueta?
-       Pues he hablado con un vecino del mismo edificio, los dos tenemos etiqueta y resulta que a él le sale una “E” y a mí una “G”. ¿Puede ser eso posible?


Si os parece, empecemos desde el principio.  Vamos a intentar, como siempre, entender algunos “porqués”.  También vamos a aprender a interpretar lo esencial de una CEE, a saber detectar qué aspectos están en nuestras manos para que la calificación sea lo más realista posible, a saber que podemos y debemos participar en la definición del certificado… Ni más ni menos, que a tomar conciencia de ese “granito de arena” con el que podemos contribuir a la sostenibilidad, esta vez a través del ahorro energético.  Vamos a ello.



INTRODUCCIÓN.
·         OBLIGACIÓN DE PRESENTAR UNA CEE REGISTRADA

Desde mediados de 2013 el vendedor o arrendador de una vivienda tiene la obligación legal de entregar el correspondiente certificado de eficiencia energética, “válido, registrado y en vigor, al comprador o arrendatario” de la misma.  (La entrega de esta documentación tiene lugar en la notaría).


Para muchos propietarios ha sido difícil el comprender esta obligación como un mero gasto: Se han encontrado con que por una parte hay que pagar ese certificado a un técnico colegiado y por otra parte, en muchas comunidades autónomas, incluso hay que pagar una tasa regional. 

La realidad es que la base de esta normativa viene marcada por la Unión Europea, que la ha concebido con el fin último de REDUCIR LA CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA. ¿Y cómo lo ha planteado?

-       Haciendo que se ponga a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un documento sobre la eficiencia energética de su inmueble  y valores de referencia, para que éstos puedan compararla y evaluarla.

-       Pretendiendo de esta forma favorecer la promoción de edificios de alta eficiencia energética y las inversiones en ahorro y energía.

-       Haciendo que se dé información sobre las emisiones de CO2 por el uso de las energía proveniente de fuentes emisoras en el sector residencial.

-       Facilitando, con toda esta información, la adopción de medidas para reducir las emisiones y mejorar la calificación energética de los edificios.

Sabéis que Europa trabaja elaborando una legislación más o menos genérica (“Directivas”) en su propio Parlamento, que afectan a todos sus miembros y que éstos tienen la obligación de transponerlas y desarrollarlas a su ordenamiento jurídico.  (Así surgió hace ya años con la prevención de riesgos laborales y continuamente con otros tantos asuntos de más o menos repercusión mediática).  En España esta Directiva (Directiva 2010/31/UE) se ha traducido en el RD 235/2013 y en la Ley 8/2013.  El Registro de los Certificados ha quedado delegado en las Comunidades Autónomas (de ahí la diferencia de tasas y exigencias para su inscripción en estos Registros, que son quienes expiden en última instancia las Etiquetas).


CONCEPTOS GENERALES I:
·         DIFERENCIAS ENTRE LA CEE DE UNA VIVIENDA NUEVA Y LA DE UNA VIVIENDA EXISTENTE.

¿A dónde voy a parar? A que el rigor de la calificación obtenida con el método simplificado para viviendas existentes está directamente relacionado con los datos que detecta el técnico, pero también con los hábitos del usuario de esa casa.   Hago esta distinción porque en este artículo me voy a orientar más en las viviendas existentes.

Y os explico someramente porqué.
-       Vivienda nueva: Datos precisos.
o   A la vez que se redacta el proyecto, se prepara el certificado de eficiencia energética.  Esto significa que el arquitecto cuenta con las especificaciones técnicas de todos los materiales que intervienen en la evaluación.
o   En cuanto a la evaluación en sí, se realiza a través de aquellos programas homologados por el IDAE (Instituto para la diversificación y ahorro de la energía) que permiten un estudio exhaustivo y minucioso de los factores que intervienen en la calificación. (El más completo es “CALENER”).
-       Vivienda existente: Datos estimados.
o   Normalmente no se conoce con exactitud el material de las paredes, entre otros, y el técnico trabaja en base a los materiales que se exigían según la normativa vigente (en función del año de aplicación)
o   El programa utilizado también está homologado por el IDAE, pero este Instituto nos permite usar una versión simplificada, en la que los datos que introducimos no necesitan estar definidos técnicamente al 100%, puesto que no se tiene constancia fehaciente de ellos. (Yo uso “CE3X”).




CONCEPTOS GENERALES II:
·         DATOS QUE INTERVIENEN EN LA EVALUACIÓN DE UNA CEE

Datos situacionales:
  • AÑO DE CONSTRUCCIÓN.

-       O de la última reforma importante. Va ligado a la normativa de aplicación en ese momento y a las calidades mínimas que para los materiales de construcción estaban exigidos en ese momento.

  • ZONA CLIMÁTICA:

-       Viene tabulada en el código técnico de edificación en función de la provincia y la altitud. (Como dato curioso, todos los municipios de León están incluidos en la misma categoría, pero en Granada nos encontramos hasta 6 zonas climáticas diferentes).

  • ORIENTACIÓN:

-       Sabéis que, por ejemplo, las fachadas orientadas a  norte puro, no reciben directamente la luz del sol en todo el día.  En Almería puede ser una muy buena solución energética para estar fresquito, pero, al contrario, en Zamora, donde el invierno es más intenso y prolongado, va a suponer un mayor ahorro si mi casa está mirando al sur.  Este factor también se tiene en cuenta en la evaluación (incluso se tienen en cuenta las sombras producidas por los edificios de enfrente, o por fachadas enfrentadas, como ocurre en los patios de luces).


Datos constructivos:

  • SUPERFICIES:
-       ÚTIL DE LA VIVIENDA: Básicamente, es la que se obtiene en una vivienda descontando muros y tabiquería.  (La que podríamos pisar).
-       DE LOS ELEMENTOS DE LA ENVOLVENTE: A continuación se explica con unos ejemplos.

  • ENVOLVENTE. Entre otros:
-       Paredes con el exterior (si son de doble ladrillo; si disponen aislamiento térmico; si son de ladrillo, o de hormigón o de piedra;  si tienen más o menos espesor,…).
-       Ventanas (si son de doble acristalamiento; si hay doble ventana; de qué material están construidas,…).
-       Cubiertas (si disponen de aislamiento; en el caso de las inclinadas, si hay un espacio intermedio entre el falso techo y el tejado, si hay lucernarios,…).
-       Suelos (si debajo hay un garaje, local comercial o forjado sanitario; o si está cimentada directamente sobre el suelo,…).

  • INSTALACIONES. Entre otras:
-       En todo caso, siempre definiremos la fuente de energía utilizada (butano, gas natural, electricidad,…).
-       Caldera de agua caliente. (Necesitamos conocer, como mínimo, la potencia y antigüedad, además del volumen en caso de contar con acumulador (en el caso de los calentadores eléctricos)).
-       Sistema de calefacción (si es compartido con la caldera, o con el aire acondicionado, o si funciona con estufas eléctricas…).
-      - Sistema de refrigeración (si dispone de ello y el tipo.  El sistema más frecuente en una vivienda es el aire acondicionado).
-      -  Sistemas de contribución energética.  (En el caso de disponer de placas solares estaremos hablando de energía solar fotovoltaica; también están empezando a implantarse los sistemas con biomasa; y menos frecuentes para viviendas particulares son los sistemas de energía geotérmica y solar térmica).
-     -  Sistemas de iluminación.  Su repercusión no se tiene en cuenta para el uso residencial, sólo en el caso de uso terciario (es decir, locales comerciales, de oficinas, de formación…).


Datos particulares:

  RELACIONADOS CON LA ORIENTACIÓN.  Entre otros:

-       Toldos y persianas: Además de indicar si se dispone estos elementos, el programa puede valorar en qué medida afecta el que en verano, por ejemplo, estén echados durante las horas de sol, una medida que muchos particulares tienen costumbre hacer para evitar que la vivienda se recaliente durante el día.


_ RELACIONADOS CON LAS INSTALACIONES. Entre otros:

-            Temperatura de la caldera: Cada vez más usuarios están concienciados de mantener la temperatura de la caldera lo más baja posible, lo suficiente para no tener que regularla con el grifo del agua fría.

-           Superficie de la vivienda afectada por la calefacción o refrigeración.  Por ejemplo, en la zona sur de Levante no es extraño encontrar quien, durante la mayor parte del invierno, sólo pone la calefacción un ratito por la noche y sólo en el salón.



OBJETO DE LA CONSULTA:
·       CÓMO OBTENER UNA CALIFICACIÓN REALISTA

Hasta ahora (y creo que no me equivoco  cuando digo que en la mayoría de los casos), cuando nos han pedido una CEE, hemos esperado a encargarla a última hora antes de acudir a la notaría (de ya para ya) y casi de lo único que nos hemos preocupado es del precio. También es cierto que pocos compradores se han decidido por una vivienda o por otra en función de la letra de la etiqueta.

Pero la cosa cambia cuando hay posibilidad de obtener una rebaja fiscal en función de la clasificación obtenida.  ¿En qué medida puedo yo influir, como peticionario de este documento, para mejorar la letra?

PARTICIPANDO.  Me explico: siendo consciente de que el técnico redactor certifica en base a los datos obtenidos de la inspección de la vivienda, tanto los que él ve, como los que recoge por parte del usuario.  Por tanto, cuanto mejor sea la comunicación técnica entre ambos, más ajustados serán los datos resultantes del certificado. O pongo un par de ejemplos:
  • -       Aportando, si las tengo, las especificaciones técnicas y fecha de compra de caldera, radiadores, aparatos de aire acondicionado y similares. 

ü  Mejor a menor antigüedad.
  • -       Informando al técnico de las costumbres de uso recogidas en el apartado anterior (“Datos particulares”). 

ü  Es interesante porque sólo el hecho de mantener algún grado más bajo la temperatura de la caldera, puedo conseguir que me mejore la letra.
(El técnico lo podría justificar con un simple formulario completado por el cliente (que simplemente se archiva con el expediente, no constituiría ningún anexo). 

-       ¿Tanto puede cambiar la letra?

Con el programa lo que obtenemos es un índice (un número)  y una escala de valores (que varía para cada circunstancia, para ninguna CEE es igual).  Según esto el programa establece, que por ejemplo, para índices inferiores a “4” la letra es “A”, si está entre “4 y 7” es “B”.

Mejor ver un ejemplo.  En el siguiente gráfico veremos la escala a la izquierda y el índice obtenido a la derecha.


Con la participación de la que hemos hablado anteriormente, dependiendo del escalón  en el que nos encontremos, ese índice puede llegar a bajar hasta moverse a un escalón más favorable. 

Somos optimistas, pero no ilusos. Si en mis manos está el afinar, lo deberé intentar y os animo a ello.  Habrá veces que será imposible.  Me he encontrado casos en los que, en una escala como la del gráfico superior,  me ha salido un valor disparatado, parecido a “80”, y después de darle “cien vueltas” me he tenido que conformar con plantear mejoras que difícilmente mejoraban la letra.  Pero eran viviendas deshabitadas y la verdad es que no suele ser muy normal.



CONTINUARÁ

¿Habrá finalmente rebaja en el IBI por la calificación energética de una vivienda? En Ingeniería para Optimistas confiamos en ello y espero que estas pautas os ayuden a obtener la mejor calificación posible.


En el siguiente artículo acabaremos dando respuesta a las cuestiones planteadas al principio, aunque algunas ya las podéis ir intuyendo.  Veremos qué datos interesantes podemos deducir de un certificado y cómo utilizar esa información para saber en qué medida necesitamos ahorrar en consumo y modificar nuestros hábitos para preservar el medio ambiente que nos rodea.

martes, 29 de septiembre de 2015

HUMEDADES IV: POR CAPILARIDAD


SÍNTESIS PREVIA


Con este artículo concluimos la serie de posts relacionados con las humedades.  Hasta ahora hemos logrado identificar y sintetizar una buena parte de los casos más frecuentes.  Como sabéis, insisto en destacar las situaciones “evitables”, aquéllas en las que, con nuestro mantenimiento rutinario, podríamos conseguir que no aparezcan. Recordaréis las siguientes:

·         Las debidas a condensación.

·         Las debidas a filtraciones de baños y cocinas.

·         Las debidas a la falta de cuidado de las terrazas.

Pero también hay otras situaciones un poco más complejas y no por ello las vamos a dejar de lado, por algo los seguidores de este blog somos optimistas, con más, menos o ninguna formación técnica, pero dispuestos a mejorar nuestro entorno.  Por ello el planteamiento que os propongo es “presentar” dos casos más, también bastante frecuentes, y ofrecer una orientación sobre las posibles soluciones:
·         Las debidas a defectos en la impermeabilización, que ya vimos en el anterior artículo.
·         Las debidas a capilaridades en el terreno, que hoy contemplaremos.

 

HUMEDADES POR CAPILARIDADES EN EL TERRENO

Quizás las humedades provocadas por capilaridad del terreno sean las que requieren mayor especialización para su arreglo, pero lo tienen, y con esa idea es con la que nos vamos a quedar.  Repetimos, nuestro objetivo es sencillo, conocer este fenómeno para, en el caso en el que nos lo encontremos, ser capaces de identificarlo y orientar la solución de la manera más acertada posible.


DESCRIPCIÓN.

Explicado de una manera muy sencilla, la capilaridad es una propiedad física que tienen los líquidos (derivada de su tensión superficial) gracias a la cual dicho líquido es capaz de vencer la fuerza de la gravedad y ascender por un microtubo (en nuestro caso serían las microrranuras de aire que se encuentran en los materiales de construcción) e invadir parte del hueco disponible.  (Uno de los ejemplos más ilustrativos es el del terrón de azúcar, que tras sumergirlo un poco en el café, el líquido acaba avanzando por todos sus huecos).


Sobre todo en las casas de la huerta, donde la humedad del terreno es muy alta, es muy común este fenómeno.  Lo vamos a encontrar en la parte inferior de los muros de planta baja, distribuido de forma longitudinal a lo largo del muro, alcanzando incluso los 70-100 cm.  Las principales preocupaciones de los afectados son que los cables eléctricos se mantengan húmedos o que se deterioren los materiales de construcción y pueda disminuir su resistencia.

Por cierto, también es interesante conocer que tras la obligatoria aplicación del Código Técnico, toda la cimentación queda envuelta, entre otras, con una lámina impermeabilizante, por lo que la antigüedad de la vivienda va a ser otro factor para encontrarnos o no con este caso.

En la ilustración, la banda de color negro sería la que protegería al muro enterrado de detrás (el de color gris).







SOLUCIÓN.

Aunque sea lo primero que nos viene a la cabeza tras ver la imagen anterior, queda descartado el impermeabilizar la cimentación, de manera genérica.  Esa es una solución que se lleva a cabo durante la fase de construcción.  Es inviable retirar el terreno, dejar la cimentación en el aire, y adherir las láminas citadas. 

Cuando la humedad procede del terreno lo más práctico es acudir a soluciones “barrera” en la parte vista del muro, a la mínima altura posible.  Lo que vamos a provocar es un corte que retenga el agua e impida su ascenso.  Dependiendo de cada caso, será aconsejable utilizar una alternativa u otra.

“RT arquitectura” lo explica muy bien en su blog.  Paso a resumirlo.  Ellos lo clasifican en:

·         Barreras físicas: haciendo un corte en el muro, cuando es de ladrillo, e insertando una lámina impermeabilizante.  Por supuesto, con maquinaria adecuada para ello.

·         Barreras químicas: impregnando el interior del muro con productos específicos.  Entre ellos hay unas resinas hidrófugas, de Sika, que se inyectan a determinados intervalos y que tras su aplicación se expanden en forma de barrera.

·         Barreras eléctricas: mediante unos dispositivos que emiten señales eléctricas capaces de anular el campo electrostático del muro, evitando así que la humedad no pueda ascender por los capilares. Como mínimo tarda en funcionar 3 meses, pudiendo llegar a los 36.  Comentan que la instalación es sencilla y sin obra.

·         Higroconvectores: Es un sistema exclusivo del “método Knapen”.  Se trata de una serie de tubos inclinados que se introducen en los muros, de forma que dentro de los mismos se forma un flujo de aire en el que el húmedo es reemplazado por el aire seco, provocando de esta forma la evaporación del agua del muro.


Otra solución que me resulta muy interesante, por lo sencillo de su aplicación y económica, es la propuesta por el Grupo Umanacor en su web.

·         Morteros transpirables: Éstos se aplican, como un enfoscado, sobre la parte húmeda del muro más una franja por encima de unos 50 cm, en dos capas de 1 cm, siguiendo estrictamente las indicaciones del fabricante (para no tapar los poros), finalizando con un revestimiento de pintura transpirable.  Este producto (de nombres comerciales Morcemrest-mur y Morcem-cal) actúa facilitando la evaporación del agua retenida en el muro. 

Como ya decíamos al principio, nuestro objetivo es sencillo: reconocer una mancha de humedad, identificar cuál puede ser la causa y, en función de ello, con unos medios o con otros, atajar el problema.  Y siempre después, la reparación estética.



CUANDO NO SE ENCUENTRA SOLUCIÓN.

            Sin lugar a dudas, confiar en que SÍ la hay y acudir a una empresa experta.  La alternativa “perfecta” puede no ser económicamente viable, pero posiblemente un profesional especializado nos pueda plantear una solución “suficiente”, que sí podemos asumir y nos va a permitir disfrutar de nuestro espacio.  Aunque a veces son otras las limitaciones con que nos encontramos.

            Veamos un ejemplo.  En mi edificio los trasteros se encuentran en la planta sótano.  Pues dos de ellos están sin uso por el moho provocado por la humedad.  Lindan con el muro de un jardín y esa tierra es regada con bastante frecuencia. 

            ¿Cómo se está actuando? Con toda la lógica del mundo: llamando al seguro.  Y las humedades deben ser de los casos más frecuentes con las que se encuentran, pero cuando la causa se debe a defectos en la construcción (los “vicios ocultos”), estos profesionales no pueden asumir la actuación sobre el origen.  Todo lo más que habrán podido hacer, habrá sido la reparación estética, pero ya sabemos que el daño vuelve a salir.  Si os pasa algo parecido, buscad a un experto. Quizás no sea tan caro como pensabais.  ¿Merece la pena, en el ejemplo, tener el trastero vacío durante años? ¿Compensa estar esperando un responsable que asuma los costos? Es complicado y muy particular de la situación de cada uno.


Un caso parecido que se ha resuelto con éxito es el de unos trasteros en los que se producían filtraciones cuando llovía.  Se encuentran debajo de las zonas comunes, en este caso pavimentadas, de un edificio.  Esto ha ocurrido en la fase de postventa de una promoción, en la que he participado en las obras de reparación.  Hay que reconocer al promotor el interés por atajar el problema y el presupuesto que dispuso para ello.  

Analizando el caso, si quisiéramos identificar esta humedad, hablaríamos más de filtración, que de capilaridad, aunque estemos por debajo del terreno (ya os comenté que las causas se pueden solapar).  Por otra parte, nos hemos encontrado con que la capa de tierra que está por encima de los trasteros no es muy profunda y además no afecta en absoluto a la cimentación.  Por lo tanto, resulta factible, y además es una de las cosas que se ha hecho, retirar esa tierra y parte de pavimento, cubrir la parte del techo del trastero que sobresale del edificio (que además no llega a un metro) con lámina impermeabilizante y volver a tapar.  Como veis, a veces las soluciones no son precisamente sencillas, lo importante es encontrar las adecuadas, o incluso las menos malas, pero encontrarlas.


NUEVAS TECNOLOGÍAS: NANOCRISTALIZACIÓN

Me ha parecido muy interesante lo último que he leído sobre los productos de nanocristalización (los podéis encontrar en http://www.acksol.com).  Son aplicables sobre el hormigón y todos los materiales pétreos porosos, tanto en obra nueva como en reforma.

Técnicamente este fenómeno se consigue infiltrando unos productos minerales en el interior del hormigón o materiales pétreos porosos, los cuales reaccionan con el CA+ libre para convertirse en cuarzo o cuarcita pura, pasando a formar parte del propio material tratado, obteniéndose mayor resistencia e inalterabilidad química sin fecha de caducidad.

Pero lo que nos interesa para el tema de las humedades es la estructura cristalina que se forma con su aplicación: es tal, que deja pasar el vapor de agua (difusión), evitando problemas de filtraciones y/o capilaridad, evitando además la formación de condensaciones en el interior, dejándolos “respirar”.  



EN DEFINITIVA

Como veis, la tecnología no para de avanzar y ya estamos viendo aplicaciones pioneras que posiblemente den mucho que hablar en poco tiempo. 

Entended  también que, sobre todo hoy, os haya mencionado casos más complejos, podemos encontrarnos con ellos y lo que pretendemos es aprender a adoptar una actitud positiva: sé que no es fácil, pero hay alternativas y es solucionable. 


Y no nos despedimos sin recuperar nuestra idea favorita: de nosotros depende hacer un pequeño mantenimiento (evitando parte de los casos descritos en estos cuatro artículos) y contribuir a que nuestro entorno sea confortable, en definitiva, disfrutar del cuidado del pequeño mundo que nos rodea.  





lunes, 31 de agosto de 2015

HUMEDADES III: POR DEFECTOS EN LA IMPERMEABILIZACIÓN


CAUSAS NO RELACIONADAS CON EL MANTENIMIENTO DOMÉSTICO.

Cómo exponerlo de manera sencilla. Sólo por este título ya intuimos que estamos hablando de intervenciones en las que habrá que mover algo más de obra.  Y es que los asuntos de humedades no siempre son tan fáciles ni de detectar, ni de solucionar. Incluso hay alguna empresa totalmente especializada que se dedica sólo a ello. 

De nuevo, para enfocar este blog hacia dummies, nos vamos a centrar en las ideas:

Ya hemos aprendido, en publicaciones anteriores, que cuando encontremos una humedad en nuestra vivienda es importante para nuestro entorno eliminarla cuanto antes y evitar la formación de moho.
  • También hemos visto que debemos incorporar en nuestra rutina doméstica algunos actos de mantenimiento, desde ventilar, hasta mantener limpias nuestras terrazas.
  • Esta serie de artículos tiene como objetivo el que sepamos reconocer qué es lo que puede estar provocando una humedad y cuál puede ser el alcance de la solución, si está en nuestras manos, si necesitaremos ayuda de algún profesional de la construcción, o si debemos buscar una buena empresa especializada.

Siguiendo este planteamiento, llegamos a humedades que pueden venir provocadas por defectos en la construcción, o por el empleo de técnicas anteriores al Código Técnico (en el caso de edificaciones construidas con anterioridad a 2007).  Veamos las causas más habituales:
  • Humedades por defectos en la impermeabilización.
  • Humedades por capilaridad.


HUMEDADES POR DEFECTOS EN LA IMPERMEABILIZACIÓN.

Todas aquellas superficies horizontales, o con cierta pendiente, en contacto con el exterior (cubiertas, azoteas, terrazas, balcones o patios) son susceptibles de producir filtraciones en la planta inferior.

Todos los edificios construidos a partir de 2007 tienen la obligatoriedad, marcada por el Código Técnico de Edificación, de instalar no sólo una impermeabilización en dichas superficies, sino que ésta cumpla con unas especificaciones técnicas determinadas.


DESCRIPCIÓN:

¿Cómo es esta impermeabilización?  Veamos un ejemplo sencillo que nos permita entender de qué estamos hablando.  La imagen siguiente es un detalle constructivo de Danosa, una de las empresas fabricantes de láminas de impermeabilización.  Este detalle refleja la vista frontal de un corte que le hacemos a una determinada cubierta plana (como podría ser el suelo de nuestra terraza).



Empezando por abajo, nos encontraríamos con los siguientes elementos:

  • -       FORJADO: Las capas 1 y 2 se corresponden a la estructura, forjado y capa de hormigón con acabado liso.
  • -    IMPERMEABILIZACIÓN: Entre una y otra se sitúa la impermeabilización: 3- imprimación asfáltica, 5- primera lámina impermeabilizante, 6- segunda lámina impermeabilizante, igual a la anterior, pero colocada de forma de que no coincidan las juntas, 14- lámina de protección, para evitar el deterioro de las láminas impermeabilizantes.
  • -       AISLAMIENTO TÉRMICO: Se trata de la capa 15. La 16 es otra lámina de protección, antipunzonamiento (con resistencia al paso de elementos punzantes (como el ejemplo del tornillo que vimos en el artículo anterior, para sujetar una sombrilla)) de mayor calidad que la anterior puesto que protege tanto a esta lámina como a las de más abajo.
  • -       PAVIMENTO: La capa 17 es la de hormigón que sirve de base a las losetas.

  
Con esta idea ya podemos manejar los conceptos básicos de cómo debería estar construida una cubierta de una vivienda.  ¿Por qué entonces ocurren a veces filtraciones?  Obviamente, o porque son construcciones más antiguas de 2007, o porque se han producidos fallos en la ejecución, o en la calidad de los materiales, que no han sido controlados.



ERRORES MÁS FRECUENTES.

Los vamos a encontrar en los solapes de las paredes, en las juntas de dilatación y en los encuentros con, por ejemplo, los desagües.  Pensad que el agua que cae sobre una superficie impermeable siempre buscará la mínima fisura para evacuar.  Nosotros las conduciremos mediante las pendientes adecuadas a los sumideros, pero en el momento en que aparezca un mínimo fallo, el agua se va a colar por ese punto.  De ahí la importancia del sistema constructivo empleado, de que este tipo de obra sea realizado por buenos profesionales y de que la dirección de obra haga un control exhaustivo en las fases clave de una construcción.


Las siguientes imágenes se corresponden a detalles orientativos publicados por Danosa sobre este tipo de soluciones.
  • BORDES DE CUBIERTA.  En los bordes del pavimento con los muros, la impermeabilización debe continuar y prolongarse un tramo, en vertical, por la pared del muro.  Quizás sea éste uno de los fallos que más se repite en edificaciones
  • ENCUENTROS CON DESAGÜES.  En este caso, lo que se coloca es una capa de refuerzo alrededor de estos elementos.
  • JUNTAS DE DILATACIÓN. Se trata de ranuras que se practican en el pavimento para absorber las dilataciones propias de los materiales en las épocas estivales. (Cada 10 metros aproximadamente y en las proximidades a los pilares.  En los parking es donde más fácil podéis observarlas).  En este caso las láminas impermeabilizantes, también se cortan, pero formando los solapes adecuados para evitar cualquier tipo de filtración.  En la imagen que se acompaña se ve bastante claro.



OTROS CASOS:


También la falta de impermeabilización se puede dar en el interior de los edificios.  

Precisamente en el gimnasio al que acudo habitualmente apareció, a lo largo de dos de las paredes del pasillo principal, en la planta primera, sendas humedades en forma de zócalo.  La primera impresión era desconcertante, pero la curiosidad me puede, y estuve revisando cuál podía ser el origen.  Justo al otro lado de estas paredes están los vestuarios y una parte de las mismas están ocupadas por las duchas.   En teoría el azulejo de las paredes ya es impermeable por sí mismo, pero lo que en una vivienda puede ser suficiente, no en un lugar público de uso intensivo.  Además estas duchas están construidas de obra (no con plato prefabricado) y me hace pensar que la impermeabilización sí la hubo, pero sólo en la base, posiblemente no se prolongó por las paredes.  El resto ya lo conocemos: una pequeña fisura y el agua se filtra por ese punto.  ¿Y cómo llegó a “trepar” y extenderse por el muro?  Por un fenómeno denominado “capilaridad”, una microcirculación de agua que explicaremos en el siguiente apartado.



SOLUCIONES:

Y llegamos a nuestro apartado favorito: la solución.  Recordemos que, como en el resto de los casos descritos en los anteriores artículos, la causa de todo es una mancha de humedad en pared o techo.  Lo primero que debemos hacer es buscar el origen.  Suponemos ahora que tras analizar la localización de la mancha y su forma, concluimos que viene derivada de la falta o insuficiencia de la impermeabilización.  ¿Cómo seguimos?

-       Inicialmente actuaremos sobre la causa.  También hay que ser prácticos, y no vamos a construir una impermeabilización completa donde no la hay, siempre que no sea necesario.  Si la fuga está localizada en un punto, repararemos ese punto.  Y no nos va a quedar más remedio que entrar en obra y acudir a profesionales, y siempre recordad que en nuestras manos está elegir a los de mejor reputación. 

o    La actuación más aconsejable consiste en levantar el pavimento de la cubierta o terraza, extender una capa de impermeabilización (y mejor si protegemos las láminas con geotextil (la “antipunzonamiento” que veíamos en el primer detalle) y volver a repavimentar. 
o    Con suerte tendremos guardado un resto de pavimento igual al que hemos quitado y, en caso contrario, habrá que elegir entre parchear la zona, o sustituir toda la baldosa.  Eso ya depende de las circunstancias particulares y de la intensidad de los daños estéticos.

-       Una vez reparado el exterior, se procederá a limpiar la pared afectada por la mancha y, en su caso, con un par de capas de pintura, quedará resuelto. 


Repito, esta sería la actuación más aconsejable, es la de mayores garantías a corto y largo plazo, aunque también es la que más rechazo provoca entre los particulares, tanto por precio, como por molestias.  Y es que hay otra alternativa mucho más aceptada... tanto, que se llega a abusar de ella para todo: el clorocaucho. 

Se trata de una pintura impermeabilizante útil para casos muy puntuales, que casi aconsejaría como remedio provisional mientras se planifica la solución anterior.  O, en todo caso, para lugares de muy difícil acceso.  Sus principales problema son que a largo plazo pierde efectividad (por el deterioro que le produce la radiación solar) y que el sellado no es elástico, es decir, que  en una junta funciona mientras que no se produzca ningún movimiento diferencial (por dilatación o asentamiento del terreno).



En definitiva, tenemos claro que hay solución, que hay que actuar sobre la fuente y que más vale esperar un poco y consultar a varios profesionales hasta encontrar el que más garantías nos ofrezca.  Y no tener reparo en actuar, procurar que nuestro hogar esté cuidado y resulte lo más confortable posible.


En el próximo artículo concluiremos esta “saga” de las humedades, describiremos qué son las capilaridades y también algún caso particular. Habremos conseguido que, pasando unos ratos entretenidos, nos hayamos concienciado de la importancia del mantenimiento de nuestra vivienda y de las posibilidades que se encuentran en nuestras manos para llevarlo a cabo. En definitiva, definir el camino para que nuestro entorno sea lo más confortable posible.